Otros cuentos de terror para Halloween

Otros cuentos de terror para halloween

06.10.2013 20:49

 

LA SEÑORA DE BLANCO

 
Yo soy una mujer de 31 años, viví en un pueblo pequeño cercano a la ciudad de Veracruz-México y recuerdo cuando tenia como 8 años que en época de verano y en temporada de lluvias, cuando se iba la energía eléctrica, un vecino mayor como de 60 años, nos visitaba, cenaba con nosotros y salíamos al patio a tomar el aire, mi familia un poco numerosa y junto con mis hermanos de entre 7 a 15 años y mi mama, disfrutábamos de esas historias fantásticas de la llorona, del hombre que hizo pacto con el diablo y perdió a su familia y se volvió loco y de la mujer de blanco que se aparecía en el patio de mi casa, para mi solo eran historias, en mi casa escuchaban ruidos en la noche siempre, cosas que se caían solas, se abrían las puertas de la casa y los columpios se mecían solos y sin correr nada de aire, a veces en la noche se oían risas de niños o vocecitas, hasta alguien que andaba en el patio como si sus pasos fueran pesados y anduviera muy cansado, y una señora de blanco con cabellos largos hasta el suelo, que siempre la veían por la cocina y afuera de ella, mi madre siempre me decía cuando yo le preguntaba por esas cosas, era que pues había muchos árboles y encerraban los sonidos, y yo la verdad púes aunque no muy convencidas por la respuesta dada por mi madre, no seguía preguntando mas.
 
Así pasaron los años, mis hermanos estudiaron, se casaron y se fueron a vivir lejos de ahí, solo nos reunimos de vez en cuando. Mi hermano un año mas grande que yo, es el que vive con mi papa y me comentaba que hay días muy pesados, que las cosas se caen, que se abren las puertas de la cocina, y se oyen gritos espantosos de una mujer como de ultratumba.
Yo lo empecé a notar un día, pues ellos se habían ido a una fiesta en la noche y yo me quede sola con mi papá.  
Él se había ido a acostar y yo me quedé viendo la tele sola en la sala; como a las 11:15 p.m., escuche que alguien andaba en la cocina y salí a ver, pero no había nadie, me dio miedo y me dispuse a ir a la recámara, pero de momento se abre la puerta de la cocina...
Yo sentí mucho miedo pero la cerré, no sin antes asomárme para ver si había alguien afuera y nada, al cerrar, un grito de lamento escuche, quede paralizada, había una mujer afuera, su cara era grotesca, cabello largo y con una mueca en su expresión, sentí que las piernas me temblaban, la puerta la estaba forzando para entrar, yo la asegure y salí corriendo a la recámara que estaba pegada a la cocina, ella golpeaba a la ventana como si quisiera entrar, yo prendí las luces de la recámara, había un espejo grande junto a la cama, en el estaba ella reflejada, la verdad me tape con la cobija, no quería ver nada, tenia mucho miedo, la puerta se abrió y empezaron a caerse cosas, le dije que se fuera, que me dejara en paz, agarre un vaso con agua que tenia en el buró y le avente el agua, solo se oyó un grito espantoso y se calmo todo.
 
Al otro día hable con mi hermano y fuimos por un sacedorte para que bendijera la casa, el quedó muy formal que iría, pero no pudo ya que tuvo un accidente, después buscamos a otro y tampoco fue ya que el día que iría se enfermó, después fuimos a ver a una señora que tenia el don de ver cosas y la llevamos ahí, ella se puso muy mal, después un chico que se dedica a eso, dijo que el no podía con eso que había, ya que era una sombra muy negra y perversa y que nadie podía hacer algo, que nos aconsejaba que viéramos al padre que se dedicaba hacer el exorcismo, lo fuimos a ver pero el dijo que no podía pero nos dio indicaciones de lo que podíamos hacer, mientras para calmar aquello, yo en compañía de mi hermano y mi cuñada regamos agua bendita y rezamos, nos dio una oración y al momento de estarla rezando, me empecé a sentir mal, la Biblia que estaba en una mesita en la cocina se cerro solita, los vasos con agua que se habían puesto junto a la Biblia se rompieron, yo sentía que la cabeza me estallaría, mi hermano me dijo, "Sigue no te detengas", a el le salieron como rasguños en los brazos, mi cuñada la jaloneaban del cabello y me decía "Sigue por favor"...
Las risas de burla seguían, tronaron los cristales de las ventanas, cuando terminé, se calmaron las cosas, la verdad cerré los ojos y volteé a ver, había una silueta, yo paralizada la vi como se metía y me llamaba con la mano, quería que la siguiera a la recámara y la seguí, no era la señora de blanco era un hombre de vestimenta como verde, me dijo ella no se ira, solo se calmo, ella es mala, esta buscando algo que le pertenece, sigue en la oscuridad, yo la verdad no le tuve miedo a eso que me hablaba, me dijo que le rezáramos mucho a Dios para que nos protegiera y no hiciera daño, que pusiéramos una cruz de zapote bendita en la cocina y la recamara y un santo acompañado con vaso de agua y la Biblia abierta, que ella seguiría dando lata pero que no se a atrevería hacer daño...
 
Mi hermano que escuchó lo que decía, pero que no lo pudo ver, le dijo pero ¿porqué nos quiere hacer daño, si nosotros no le hemos hecho daño alguno?, solo contestó y dijo hay almas malas que permacen en un lugar por siglos, de momento se esfumo eso..desde ese día hace como 7 años de eso, en la casa solo en temporadas se escuchan ruidos y cosas, están mas tranquilas pero de vez en cuando se aparece esa mujer en el patio y por lo regular es en época de todos santos, los vecinos dicen que anda quizás buscando algo que enterró, ya que antes en época de la revolución esa casa era una hacienda y en el patio la dueña enterró su dinero para que cuando entraran los revolucionarios a saquear la casa no les robaran el dinero, ese dinero jamás lo pudo encontrar, otros dicen que escondió al bebe para que no lo robaron y se le murió, otros mas que mataron a mas de 10 campesinos inocentes y el lugar es entre la cocina, la recamara y el patio, la realidad es que desconocemos el porqué se aparece, lo único es que no ha descansado y sigue apareciendo ella., ya no como antes pero sigue ahí haciendo travesuras.
 
 
 

PRESENCIA EXTRAÑA

 
Tal vez,no me lo vas a creer pero soy una mujer de 36 años separada tengo 3 hijos , un día en casa como es normal despues de un día duro de trabajo y aparte de la casa estaba tan rendida que me fui a dormir, en eso en la oscuridad de la noche y todo en silencio me quede en cinco minutos dormida pero enseguida desperté sobresaltada pero que dificil era mantener los ojos abiertos tenia una pesades horrible cuando algo pude abrir vi a un joven entrar en el cuarto de mi hija entonces me levante pero el como que me vio regreso caminando a mi cuarto me escondi tras mi puerta y cuando entro me lanze a pegarle pero el no se inmuto para nada entonces a gritos llame a mi hijo y le vi que salió pero le dijo hijo quien es este muchacho y me dice quien? el que esta aquí junto a mi le acabo de pegar pero no me dice nada y mi hijo me dice asi estuve hablando con el hace un rato en el cuarto,entonces cogi y le mande a empujones de la casa y le dije que no regrese!
pero nadie le conocia ni sabia quien era, cuando despues entro en los cuartos y mi hija estaba dormida mis hijos estaban profundamente dormidos y no recordaban nada,entonces volvi a dormir pero antes puse agua bendita en todas las puertas de las entradas a los dormitorios,cuando estando entre despierta y dormida mis hijos estaban profundamente dormidos y tocaba una música tan fuerte y con una tonada tan horrible que me dolian los oidos,de la fuerza me puse a llorar pero no paraba de sonar la unica que escuchaba esto era Yo, en ese momento me persigne en el nombre del padre del hijo y del espirtu santo de una se callo, pero después cuando volvi a ver hacia arriba vi que de la pared de mi cuarto salía una figura con silueta de una persona y como me puse a rezar se desaparecía y trataba  de hacerme confundir con las oraciones cuando a mi oído me gritaban diciendome dejame entrar pero lo raro era que me llamaba Carmen y mi nombre no es ese pero tan fuerte y me iba de letreando más o menos así C..AR..MENNNNNNNNN. Todo termino cuando me levante y me puse el rosario y puse en toda la casa agua bendita pero cada vez que estoy acostada escucho en las afueras como si alguien nos estuviera rondando, pero lo peor es que me toca quedarme callada porque no quiero inquietar a mis hijos y puedan ellos estar tranquilos, seguiré luchando diariamente contra todo esto para seguir
 
 

Las luces

 
 
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos".
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.
 
 
 

Nueve veces Veronica

 
Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Veronica.
No serias el primero que se rie al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias decadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafi­o, han cargado con una maldicion terrible.
¿Quien es Veronica? O mejor dicho: ¿quien era? Se trataba de una chica que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamas debe tomarse como un juego. Ella no siguio las reglas de los fanatasmas, se burlo durante toda la invocacion y una silla que habia en la habitacion cobro vida y la golpeo mortalmente en la cabeza.
Sin embargo, Veronica aun no descansa en paz. Su espi­ritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla¡, como le sucedia a ella en la vida real.
Ana era una chica de la edad de Veronica que conocio la leyenda del tarot y brujas en su instituto. Sus amigos la picaron, diciedole que no se atrevi a decir ''Veronica'' nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venciosu terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una companera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplia la prueba.
Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvido enseguida. Menos Ana. Para ella la autentica pesadilla comenzo esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la desperto. No se trataba de un estrepito, sino de una especie de susurro indescifrable que oia cerca de la nuca, mientras sentia como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levanto y encendio la luz. Alli­ solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al di­a siguiente, no se atrevio a contarselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entro al baño, haci­a mucho fri­o (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubria el espejo. Ana lo limpio con la mano para comprobar horrorizada que tras ella habi­a una chica que no habia visto jamas, con una expresion de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvio a mirar, ya no habi­a nadie. Ana rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación . Sin embargo, cuando se volvio hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase habi­a permanecido escrita: ''Soy verónica
 
. No debiste invitarme a volver''.

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