Otros cuentos de terror para Halloween

Otros cuentos de terror para halloween

06.10.2013 20:48

 

LAS PIERNAS FANTASMAS

 

Cuando yo era niña, vivía en una casa antigua que ya tenia como50 años. Un día estando, en mi baño, levanté la vista y vi unas piernas, pero sólo piernas (de los pies a las rodillas). Me asusté, y en ese momento no me salía ni una palabra.

Al poco tiempo desaparecieron   y empecé a gritar todos los nombres de la gente que vivía y trabajaba en mi  casa; (además, cabe aclarar que aquellas piernas no se parecían a ninguna que yo conociera).   Nunca hablé con nadie de esto, porque seguro me dirían que era una invención mía, hasta que un día, mi hermana mayor, que en ese entonces tenia 17 años, mientras estaba lavándose los dientes en el baño, que era compartido, se dio la vuelta hacía la puerta, donde yo había visto las piernas, y vio las mismas piernas blancas (también, solamente piernas), caminar hacia un lado del cuarto que terminaba en un closet. Se quedó helada por un momento y yo le pregunté qué le pasaba. Mi hermana no podía hablar, sólo señalaba la puerta. Después, más tranquila, me dijo que acababa de ver unas piernas caminando hacia la esquina del baño.   Después de esto, mi hermana menor, contó que ella, cuando era más chiquita, mientras jugaba sentada en el suelo del baño,  levanto la cabeza y vio ante sí las piernas que ya he descrito anteriormente. A partir de entonces, yo también me he atrevido a contar lo que había visto....

 

 LA MANO, HISTORIA DE UNA EXTRAÑA IMAGEN

 

 

Sobre esta historia real nos habéis escrito en numerosas ocasiones pidiéndonos una explicación a su origen. Nosotros mismos fuimos los protagonistas de los hechos y quedamos tan sorprendidos como vosotros.    La imagen  que bautizamos como "la mano", apareció en una clásica sesión de trabajo cuando nuestro esfuerzo se centraba en el campo de las psicoimágenes.

Tras una pausa en la investigación nos reunimos para retomar nuestra labor. El grupo lo formábamos José Roselló, Jacques Fletcher y Francisco Máñez. Solíamos mantener discusiones sobre los resultados que obteníamos en los monitores de televisión ¿Eran imágenes del Más Allá o estaban producidas por nuestra mente?.

Esa noche nos decidimos a intentar esclarecerlo. Firmemente marcada esta intención dispusimos por completo de todo el equipo técnico que en ese momento estaba a nuestro alcance: cámara de video, reproductor, monitor, un segundo monitor para comprobar si la imagen sólo aparecía en el principal, equipos de grabación de sonido, emisora de radio, etc.

Durante horas los resultados conseguidos no se apartaron de lo habitual. Las manchas de luz se transformaban en caras y objetos ordinarios, dentro de lo acostumbrado. Terminada la sesión a altas horas de la noche quedó para su examen posterior una buena parte del material obtenido. Al día siguiente, al repasar la cinta de video grabada apareció tras un fogonazo de luz y sólo en un "fotograma" esta imagen desconcertante; sin duda la mejor que hemos captado a lo largo de estos años.

Curiosamente, "la mano" no aclaró nuestras dudas. Habíamos buscado obtener un contacto con otros seres y eso era lo que se plasmó en el monitor: un ser que parece saludarnos desde el otro lado de la pantalla ¿Fue nuestra mente o de verdad establecimos contacto? Cada vez que nos volvemos a reunir y tratamos la cuestión resurge la discusión sin que lleguemos a un acuerdo.

Hola, me llamo Neus (no es mi nombre real) soy de Madrid y tengo 24 años, esta historia que a continuación voy a contar sucedió hace por lo menos 10 años y la tengo grabada a fuego en la memoria.

El caso es que éramos 5 amigas que nos gustaba jugar a hablar con los espíritus de la ouija, hacíamos "supuestas" invocaciones a espíritus y así pasábamos los ratos de aburrimiento, por supuesto nadie se creía nada de lo
que allí pasaba. Era una tarde de verano y yo llevaba un vestido negro y sacamos la ouija y nos pusimos a invocar espíritus. La habitación en cuestión tenía la puerta cerrada y estaba recién pintada por una gotera en el techo.

Bueno pues estábamos allí invocando espíritus y de pronto la flecha se movió bruscamente, una amiga se puso a chillar que lo dejáramos y otra más intrépida preguntó que quién estaba allí, que dónde estaba y que demostrara que era un ser de otra dimensión.

De pronto la puerta y la ventana se abrieron de par en par y en la ouija se podía leer que el espíritu decía que estaba en el techo observándonos desde arriba. Yo me levanté y le dije gritando que se fuera, y de pronto sentí como si algo me empujara desde atrás, por la espalda. Acto seguido la puerta y la ventana se volvieron a cerrar de golpe y ahí termino todo.

Entonces yo me enfade con mi amiga (la dueña de la casa) y le dije que por qué tenía que hacer esas tonterías, ella juro que no había hecho nada y que el hecho de que la puerta y la ventana se abrieran a la vez la parecía del todo increíble.

Pasaron como 20 minutos hasta que nos empezamos otra vez a tranquilizar, nadie se atrevía a salir de la habitación, hasta que yo me levanté y dije que me iba, que tenia que estar en casa para cenar. Entonces, al levantarme para salir por la puerta les di la espalda a mis amigas y una de ellas grito !!!!Mierda que es eso que tienes en la espalda!!!.

El resto empezaron a gritar y a decirme que me quitara el vestido negro, yo me puse muy nerviosa y así lo hice, al ver la espalda puedo definir perfectamente lo que allí había, eran dos marcas parecidas a dos pezuñas de cabra impresas en el vestido negro con los restos de yeso que había en el techo.

 

El Día de Los Muertos

 

Era un dia 1 de noviembre alrededor de las 10:40 p.m. de la noche, el viento soplaba, yo estaba en casa de mi papa, una Villa situada a 20 minutos del puerto, estábamos muy cansados y después de habernos sentados un rato en la sala a platicar cada quien se fue a su recamara a descansar, yo todavía me fui a dar un baño, ya que el calor era insoportable, cuando salí del baño, todo era silencio, cosa que me causo extrañeza ya que habían estado los perros de los vecinos muy escandalosos, pero nada se escuchaba, me metí a la recamara y mi hija de 2 años, despertó, estaba como loca, gritaba que se fueran, que no los quería ahí, yo le preguntaba que quienes se irían, ella no me hacia caso, solo gritaba, la verdad, me desespero y me la lleve a la sala, para tranquilizarla y la puse en una mecedora, pero nada, ella seguía gritando, de momento sentí un escalofrió, no quería voltear atrás de mi, ya que la presencia de ese alguien estaba rodeándonos, mis palpitaciones cada vez eran mas! fuertes, sentí la necesidad de voltear al frente de la casa, ya que las ventanas tenían cristales y no tenían cortinas, vi como siluetas bajaban hacia la casa ya que había escalones para bajar hacia la casa, ellos atravesaban y la verdad no les vi la cara.

Cuando me di cuenta, eran mas de 5 quienes nos estaban rodeando, la niña se calmo, dejo de llorar, vi Como observaba algo, ella se había quedado inmóvil como si alguien la sujetara, yo sentía que no podía mas, volteé a ver el altar de muertos con las ofrendas que ponemos a nuestros muertos y vi Como 2 siluetas estaban paradas junto a el, sentí mucho miedo y me quede inmovilizada también, no vi. como, agarre a la niña la cargue y me fui a la recamara y cerré, la niña nuevamente empezó a gritar y decía que ahí estaban ellos, yo junto con la niña me fui a un rincón de la habitación, la abrace y le decía que se calmara, empezaron los perros aullar muy feo, como si los estuvieran lastimando, las gallinas, los gatos, muchos animales emitían sonidos horribles, tronaba el techo, y sentía como si personas anduvieran afuera por la ventana de la recamara y quisieran entrar, trataban de abrirla, yo seguía rezando desesperada y abrazaba a mi gorda, así trascurrió como 25 minutos mas, yo golpeaba la pared ya que la habitación donde dormía mi hermano estaba junto a la mía, trataba de gritarles pero mi garganta no emitía sonido alguno, fueron minutos eternos, yo sentía que no aguantaría mas, de momento el reloj empezó a dar las campanadas, eran las 2 a.m., todo volvió a la normalidad, la niña se durmió, yo me calme, de momento tocaron la puerta de la habitación, yo pregunte que quien era, dijo mi hermano soy yo, la abrí y le dije por fin, que paso me pregunto el, yo le platique desesperada lo ocurrido, el me dijo que no había escuchado nada, que estaban viendo tele, entonces le dije que estuvieron en el altar, fuimos a la cocina donde estaba el altar, nada había, solo las velas encendidas que por cierto nadie las había encendido, al amanecer lo primero que hice fue revisar todo, a la niña le pregunte que me describiera lo que había visto, y me dijo mamita estaban unos hombres negros, feos y malos en la recamara, me querían llevar con ellos, me jaloneaban y por eso yo tenia mucho miedo, le dije yo- los de la sala, no, esos eran buenos y me estaban cuidando, por cierto una señora muy bonita me dijo que no temiera que ellos estaban ahí para cuidarme, pero tu me volviste a regresar a la recamara donde estaba las sombras malas, y sabes mama, no me llevaron porque no se lo permitió la señora bonita, me dijo que te dijera que no le pusieron su postre favorito, y que los chocolates no eran suficientes, ya que tenia que compartir y no le alcanzo, pero que agradece que se hayan acordado de poner el altar, ah.. y que falto poner la imagen del señor de las maravillas (un santo) yo me quede perpleja, le comente a mi cuñada sobre eso, y me dijo es tu abuelita.

Efectivamente solo pusimos 5 chocolates, después de reflexionar esto, llegue a la conclusión que el espíritu de nuestros muertitos nos visitan, y que los negros malos que vio mi hija, quizás hayan sido almas perdidas en la oscuridad, que no han encontrado el camino y por eso buscan un angelito con luz para que los guía, como en el caso de mi gorda, eso que les narre fue hace como 3 años, sigo visitando en esas épocas a mi papá y aunque se escuchan ruidos y se oyen cosas, así como lo viví ese día no y la verdad ya no deseo volver a repetir esa experiencia.

 

 

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