La Calabaza Siniestra, Cuento Halloween para niños

06.10.2015 15:19

 La Calabaza Siniestra

 La Calabaza Siniestra

Cuentan que dos noches antes de Halloween, dos hombres transitaban por un viejo camino rumbo al pueblo cercano.

 

Para llegar a él debían cruzar por un campo que generalmente estaba sembrado de calabazas.

Sabiendo que el dueño del predio cuidaba mucho de su sembradío, tenían cuidado de no hacerse notar, guardaban

silencio y ni siquiera el espantoso espantapájaros que allí había, debía hacer que de sus labios saliera un solo sonido.

En eso estaban cuando su mirada se posó en una hermosa y gran calabaza que para su familia sería un regalo especial para tallar en la noche de Brujas.

Luego de llegar al pueblo, planearon el modo de robar la mentada calabaza y quedaron en acuerdo que la siguiente noche irían al sembradío a cumplir su misión.

Y así lo hicieron.

La noche siguiente llevaron una carretilla, de esas que se ocupan para la construcción y en absoluto silencio buscaron en la oscuridad su preciado regalo.

Buscaron la calabaza por muchas horas, sin poder encontrarla, cuando de pronto la vieron.

Allí  se encontraba, grande y hermosa, pero,  no recordaban que aquel hubiese sido el sitio, ya que como esa noche  no había luna, el lugar no les pareció para nada familiar.

Mas, el trabajo debían realizarlo y pusieron manos a la obra.

Mientras uno vigilaba el lugar, el otro sacó un gran cuchillo, pero al instante de acercarse a ella,  la calabaza dando un gruñido, cambió de lugar.

Muy asustados, corrieron sin acordarse siquiera de la vieja carretilla, la cual dejaron olvidada en el campo.

Llegaron a su casa con el corazón a punto de salirse por sus bocas.

Sus hijos al verlos así preguntaron la razón y los hombres les relataron lo sucedido.

Hicieron acuerdo y los hombres regresaron al lugar junto a sus hijos.

Buscaron la carretilla esperando encontrar junto a ella la calabaza, pero, no había ningún rastro.

Regresaron a casa muy intrigados y al entrar en el corredor escucharon el mismo gruñido que habían oído saliendo de la calabaza.

Miraron a su alrededor y ¡ oh, sorpresa !, allí estaba la calabaza.

Primero se aterraron, pero luego trataron de tomarla, pero cada vez que se acercaban a ella, esta se escabullía otra vez. Hasta que al fin entre los cuatro pudieron atraparla.

Imaginan ustedes lo que encontraron?

La hermosa calabaza estaba medio vacía por uno de sus lados y dentro de ella había un pequeño cerdito que al parecer se le había perdido a su madre cerda,  quedando atrapado dentro de la calabaza al intentar comérsela.

La lección de esta historia es que no debemos asustarnos de las cosas que en un momento no podemos explicar...

 

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